Dar feedback es incómodo para muchos líderes, así que lo evitan o lo entregan mal. El resultado es el mismo: las personas no crecen y la relación se resiente.
El buen feedback no busca tener razón, busca que la otra persona pueda mejorar con dignidad.
Un método simple: Situación, Comportamiento, Impacto
- Situación: describe el contexto específico, sin generalizar.
- Comportamiento: señala lo observable, no interpretaciones.
- Impacto: explica el efecto concreto en el equipo o el resultado.
Cierra siempre con un acuerdo hacia adelante. El feedback que no propone un siguiente paso se queda en crítica.



